Aquí
hay una pequeña escena que quite de CV porque el cuento de la sirenita me había
quedado muy largo. Realmente no es mucho
pero no quería que se desperdiciara, asi que la he subido n_n se ubica en la
parte donde la carrosa se “detiene”, en la cita de Konan e Itachi.
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– ¡¿Pero qué demonios te pasa?! ¿Por qué te has
detenido de esa manera?
Para el asombro del público, no era el príncipe
el que había gritado tal pregunta, era el mismo chofer del carro, que parecía
cuestionarse a si mismo como un vil loco.
– ¿De qué
me hablas? ¡Si has sido tú el que ha parado esta cosa! – se escuchó que se
dijo el chofer, pero ahora con una voz profunda.
– Eh… – Itachi estaba a cuadros sin saber que
decir, sabía que el tipo era bipolar, pero de eso a hablar solo como loco – ¿está
usted bien? – indago.
– ¿Qué? – se escucho como si hablara en doble
voz el hombre. Se giro para ver hacia quien le hablaba – ¿Pasa algo majestad?
– Sí, quiero saber porque has detenido el carro.
– Es lo que intento averiguar…
– Sabes, no me había dado cuenta que cuando
hablas solo se mueve la mitad de tu rostro.
– Pues
valla que eres listo – dijo sarcásticamente la parte negra, de obviamente
Zetsu, el chofer.
– Si lo sé, por eso es que me extraña el no
haberlo notado antes.
– ¿Te
haces o así naciste? – se mofó Zetsu negro – no seas grosero, es el
príncipe, futuro heredero al trono de… ¿Cómo es que se llama este pueblo? Ni puta idea.
– Eh… no pues yo tampoco se, luego me compro un
mapa y te digo. Como sea, ¿podrías por favor reanudar la marcha de la carroza?
– Por supuesto estaría encantado. Pero sabes una cosa, acabo de recordar
porque detuve la carroza.
– ¿Ah si? ¿Por qué? – inquirió Itachi.
– ¡Estamos
en la maldita punta de un abismo!
– ¿¡Que!? – gritaron Zetsu blanco e Itachi al
mismo tiempo mirando hacia adelante. Efectivamente había un abismo.
– ¿Qué hace un abismo a la mitad del pueblo? – exclamo
Itachi.
– ¡Si
usted que es el príncipe no sabe, ¿Cómo quiere que nosotros simples choferes lo
sepamos?!
La imagen era escandalosa, en el libro se podía
observar como parecía que al pueblo le
habían dado un gran mordisco tamaño gigante.
– Tendré que informarle de esto a mi padre.
– ¡No! ¿Enserio?
– dijo sarcásticamente Zetsu negro.
– Enserio – sentencio Itachi – ahora por favor,
retrocedan la carrosa y regresemos al castillo.
– Parece que a los príncipes de hoy en día no
les enseñan lo que es el sarcasmo. Ya no
los hacen como antes. Enseguida lo hacemos príncipe – dijo Zetsu blanco
respondiendo a las ordenes de el príncipe.
Pero el caballo de la carrosa tenía otros
planes, principalmente porque el pobre estaba con todo el cuerpo colgando en el
abismo, así que enfurruñado porque nadie lo ayudaba empezó a jalar la carrosa
hasta que esta se cayó.
– Parece que ya movieron la carrosa – le decía
Itachi a Konan que con los ojos sumamente abiertos miraba por la ventana de la
carrosa como caían. La chica apuntaba afuera histéricamente – ¿Qué pasa? – Indago
Itachi, Konan siguió apuntando como histérica – ¿Quieres bailar?
La princesa Konan tomo entre sus manos el rostro
del príncipe y lo giro para que mirara por la ventana.
– ¡Santo cielo! ¡¡Estamos cayendo!!
Ambos chicos se miraron con pánico y luego se
abrazaron al ver que estaban próximos a llegar al agua.
– ¡Aaahh! – gritaba Itachi mientras Konan
gesticulaba los mismo.
Splash, cayeron al agua.
– ¿Enserio – interrumpió Shikamaru con desgana –
¿Haces los efectos y todo?
– ¿Algún problema? – inquirió Akira alzando una
ceja.
– No, solo decía.
– Vamos Kaede, sigue, y has todos los efectos
que quieras.
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Gracias
por su tiempo, cuídense y pongan aquí abajito si les gusto o no jeje.
Hola Mara n_n!
ResponderEliminarMe gusta tu blog, la verdad no me había pasado, está bueno y tus dibujos igual.
Ya espero estar más por aquí y por allá...
Que bueno que pongas las escenas eliminadas.
Bye =D Nos vemos.
Ah, olvidé poner mi seudónimo...
ResponderEliminarHasta luego.
Atte: Cayent n_n